4.7.08

Oh Sherry!


Sherry Palmer me flipa. El personaje de la serie 24 interpretado alucinantemente por Penny Johnson, es uno de los secundarios mejor conseguidos de la historia de la televisión. Cuando te acostumbras al ritmo y estructura de la serie ya sabes que en cualquier momento puede haber un giro inesperado (unusual twist), el golpe que te engancha y que hace de 24 una serie de acción más allá de las habituales. Y en esos momentos Sherry suele estar ahí.
En la primera temporada se presenta como el estándar de mujer de candidato a la presidencia, el bondadoso David Palmer. Amantísima madre y esposa, se va descubriendo poco a poco como una ambiciosa manipuladora en la sombra, hambrienta de poder, capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el papel de titiritera del superhonesto presidente de los Estados Unidos. Entonces comienzas a odiarla con tanta intensidad que acabas adorándola. Evidentemente, cuando David descubre al mostruo que habita en su mujer, la destierra de su vida. A partir de ahí Sherry reaparecerá de forma estelar para salvarle algunas papeletas al ya presidente Palmer. Pero siempre tendrá alguna intención oscura en el meollo de las cuestiones. ¿Patriotismo? ¿Perversión? ¿Afán de protagonismo? ¿Adoración mariana a su marido? Nunca queda claro y eso es lo que la hace grande.
Sherry se las sabe todas y hasta lo que he visto (3ª temporada) siempre consigue superar las humillaciones con retornos gloriosos.
Si mueres, siempre esperaré tu resurrección en cualquier momento.
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