8.7.08

Canciones sobrevaloradas (por otros)


Ahora, y tras la buena idea de Chicoutimi, hablaré de canciones inmortales que me parecen una mierda, o que al menos no creo que se merezcan su puesto en la historia. Cuando alguien te dice: "esta canción es un clásico", se te han de poner los pelos como escarpias y salir huyendo rápidamente. Y eso que yo lo he dicho también alguna vez, pero siempre de broma, claro. Vayamos al tema:

Bob Dylan: Blowin' in the wind: la esencia del cantautor; frases que nadie entiende pero que suenan muy bonitas, una cadencia explotada ahora por OT y una voz espeluznante. Aburrimiento soberano y pedanteria en grandes dosis. Por cierto que ahora le tiene tirria a las cámaras y yo se lo agradezco. El no quiere que le vean y yo no quiero verle.

Beatles: Help. Uf, nada que decir, canción melosa donde las haya, una supuesta perfección pop de consumo rápido. Ahora los viejos se excitan cuando suena en la radio o en la tele, pero también tiene coartada gafapasta. Si me la ponen en un bar igual me alegro, pero sólo porque la música que ponen ahora en los bares es una mierda.

Dire Straits: Brothers in Arms. Me gustaba mucho cuando era chavalín, pero ahora paso de su rollo pacifista, de su aire pedante y especialmente de Mark Knopfler, héroe anti-punk, que debería morderse la lengua y tocar la guitarra en su casa tipo "eh chicos, mirad que arpegio".

La Casa Azul: La revolución sexual. Aunque tiene poco tiempo, este tema va camino de convertirse -si no lo es ya-, en un clásico del pop indie español. No es que llegue a parecerme una mierda, pero anda muy cerca, y desde luego puede ser la más sobrevalorada de los últimos tiempos. Eso sí, ayuda a que pijas irremediables acaben creyendo que son indies porque les gusta esa canción. Eso hace que sus conciertos sean muy interesantes.

Michael Jackson: Thriller. Canción, vídeo y fenómeno social todo en uno para este pedazo de cosa interminable que impresiona cuando tienes menos de doce años pero que ahora está muy caducado y apesta. Su enorme valor histórico no ha de ocultar que a estas alturas debería causar dolor de oídos. Válido también para que los viejos bailen en las bodas.

Madonna: Frozen. Resulta curioso cuando esta señora tiene temazos increíbles como Ray of Light -encima del mismo disco- o Express Yourself, nos haya quedado Frozen como clásico de las radios tipo Kiss FM. Coñazo de canción que nos hace sentir como si estuviésemos en misa de seis -de la mañana-. Aquí la que baila es la prima pseudohippie.

Cualquiera de El último de la Fila. Coartada intelectual para todo aquel que se las quiera dar de enterado y no sabe quiénes son Los Planetas. Desde luego, la carrera de Manolo García nos da la razón a aquellos que dijimos que este invento era un viaje hacia el infierno del tedio disfrazado de intelectualidad. ¿Alguien sabe de que habla este tipo en sus canciones?
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