23.8.11

Super 8. Abrams vuelve a fallar

No negaré que esta vez me lo había creído. Realmente pensé que Abrams podría recrear la magia del blockbuster de los 80, y hacerlo más allá del homenaje, con ideas frescas, con un toque novedoso. Pero me equivoqué. Super 8 va poco más allá de ser una película entretenida, con una primera parte que promete de todo, para concluir con unos protagonistas disfrutando de un juguete de esos que se ponen en marcha y no permiten hacer otra cosa que mirar.
Aunque los primeros compases emitan miasmas spielbergianos sin parar, aunque los personajes sean una copia desdibujada de aquellos que nos siguen fascinando, la capacidad parece estar ahí, aunque debilitada: te ríes, te emocionas... aunque sospechas que solo sea por un contexto bien resuelto.
Cuando el enigma se despliega en toda su majestuosidad, cuando se despliega el drama oculto, nuestros protagonistas simplemente se dedican a la tediosa tarea de rescatar a la chica, mientras las cosas interesantes pasan cerca de pero nunca en, moviéndose en un escenario que sólo tiene importancia porque genera un trasfondo de peligro inminente.
Comenzar el camino de la adolescencia puede ser similar a ser un monstruo incomprendido, pero hacen falta dosis masivas de madurez para llevar a buen puerto un trabajo tan ambicioso. Muchos de los proyectos de Abrams comparten el problema. Pero es que él ya lo avisa: lo importante es el enigma, no la resolución, que queda oculta, como en Cloverfield, o vergonzosamente resuelta como en Lost o Alias.
Quizás porque a mí también me maravillan los misterios, pero me gusta que queden cerrados de forma satisfactoria, a Super 8 le faltan las motivaciones personales del villano y la implicación de sus protagonistas en la historia del misterio, más allá de hacer de detectives aficionados.





19.1.11

Nuevos modelos musicales

Este es el proyecto de Severed Fifth. ¿Saldrá bien?

Sinde, nos preocupas

Andamos preocupados realmente por Sinde, y por su pérdida de contacto con la realidad. Como no conozco las andanzas de la ministra previas a su nombramiento no sé si es una cosa que le viene de serie o luchar de frente contra el sentido común ha provocado su problema. Y es que la ministra parece insinuar que la agresión al Consejero de Cultura de Murcia tiene que ver con que su cargo sea "cultural" y no con ser del Partido Popular. También parece creer que "internauta" significa algo más que alguien que navega por la red, y trata de hacernos creer que los que están en contra de su ley están en contra de los creadores de contenidos. Y para ello no duda en manipular el mismísimo Quijote.

Los mejores efectos de la ciencia-ficción

Los lectores de Wired han decidido cuáles son las escenas con los mejores efectos especiales del cine de ciencia-ficción. Preparados todos, porque hay alguna sorpresa que otra.

Votaciones Culturamas

Aquí tenemos las votaciones de los redactores de Música de Culturamas:
En la segunda posición para disco del año ha habido un triple empate:
2.1. EVERYTHING IN BETWEEN. NO AGE
Sin sorpresas, el tercer álbum de No-Age, segundo con Sub-Pop, confirma la línea ascendente de su trayectoria. El dúo vuelve a mostrar con descaro sus raíces hardcore, y su sensibilidad shoegazer, descargando un abanico de posibilidades sonoras que se concentran tanto en sus canciones más estructuradas como en las repetitivas e instrumentales. No en vano vienen siendo grupo preferido de grupos preferidos. Trece temas impecables, con personalidad independiente, pero que todos consiguen la misma atención y segregación de endorfinas, un mérito que diferencia y enaltece. Un besazo a Brian Eno en “Life Prowler” y un aplauso a Wipers ergo Nirvana en “Shed and Transcend” (Nuria P. Molina)
2.2. LE NOISE. NEIL YOUNG
Tal vez, si lo analizas fríamente, el de Neil Young no es ni de lejos el mejor álbum del año. La portada me parece horrible, los arreglos brillan por su ausencia, algunas canciones pueden parecer incluso monótonas, no existe un single con una melodía medianamente pegadiza que te haga más llevadera su escucha, la voz es lo que es, la guitarra más que sonar parece que gruñe, las letras están lejos de ser las más inspiradas de su obra …Y sin embargo, y a pesar de todo lo dicho, nada de lo que se ha publicado en los últimos doce meses me ha generado un enganche tan grande como este disco. Hablo de una adicción física y emocional real, de esas que te empujan a escucharlo una y otra vez durante horas , un día tras otro, una semana y después otra más… y así casi hasta hoy.
Grabado en la mansión de Daniel Lanois (que se encarga de la producción) el proceso de trabajo era sencillo. Neil cantaba y tocaba la guitarra mientras que Lanois, desde el otro lado del cristal, añadía sus ruidos y manipulaciones varias. Unas cuantas tomas de cada canción y pasaban a la siguiente… Y poco más. El resultado un disco orgánico en el que su Old Black cobra todo el protagonismo con un sonido tan imponente que nos devuelve a principios de los 90 y al magistral Ragged glory.
Neil Young sigue viviendo en el filo, sin concesiones y sin dejar de sorprender. Prueba de ello es su última gira en la que un asombrado público se encontró que los conciertos publicitados por los promotores como íntimos se convirtieron en auténticos desparrames eléctricos. Su respuesta la plasmó en las camisetas del merchandaising: “Yo dije que iba a actuar solo… ellos anunciaron que era en acústico”. Y termino que tengo que dar por enésima vez la vuelta al LP… (Diego Puicercús)
2.3. AÑO SANTO. TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO
No llega a 30 minutos y sin embargo no le falta nada. El grupo logra condensar toda su fuerza para golpear fuerte. Desde “De la Monarquía a la Criptocracia” hasta “Año Santo” encontramos nueve canciones para vivir. Una experiencia vital que llena de oxigeno el panorama español. (Regino Ruiz)
Empate en el número uno:
1.1. YOU’RE NOT ALONE. MAVIS STAPLES
En el año en el que desgraciadamente despedimos a Solomon Burke, una de las grandes damas de la música negra nos regaló un disco de tono religioso que daba ganas de creer en Dios para darle las gracias. Una estrella como Jeff Tweedy sólo pudo ponerse a sus pies y regalarle “You are not alone”, una de esas canciones que valen como 1000 libros de autoayuda. (Nacho Peinado)
1.2. HIGH VIOLET. THE NATIONAL
Con la publicación de su quinto trabajo, High violet, la banda norteamericana, The National, se ha situado en el centro de todas las miradas y se ha convertido en el grupo más deseado por las salas de conciertos y festivales internacionales. Y es que High Violet no es un álbum más en la impecable trayectoria de los de Ohio, es el trabajo definitivo, un álbum de melodías espesas, emociones incontroladas y letras que son capaces de vapulear al alma más introvertida o de cierta tendencia a la insensibilidad. Emocionar es la palabra clave, en la emoción es donde radica la importancia de la música, donde todo empieza y acaba. La banda capitaneada por Matt Berninger, el hombre de voz oscura, ha elaborado el trabajo más libre, maduro y contundente hasta la fecha; desde el corte número uno, “Terrible Love” con su estribillo claustrofóbico, hasta la canción de cierre, “Vanderlyle Crybaby Geeks”, el álbum se presenta como indispensable para todos los amantes de la buena música (así de sencillo y complejo al mismo tiempo) y del trabajo bien hecho. (Cristina Consuegra)

Canino

En Mitte Rfa. habla de Canino. Y yo todavía con ganas de verla.

21.12.10

Y qué si la ley Sinde funcionase


Hace unas semanas compramos en DVD la mejor serie de la historia de la televisión. Se llama The Wire, por si algunos aún no se han enterado. Costó un dinerillo, y además ya había comprado por separado la primera temporada, con el plan de ir poco a poco consiguiéndolas así; pensaba que nunca en la vida un producto "minoritario" como ese se fuese a ofrecer de esa manera. Pero me equivocada.
Ahora, con la Ley Sinde y la sucia maniobra del Gobierno de aprobarla en un cuartucho del Congreso, podemos encontrarnos con el cierre de páginas webs sin intervención judicial. Cualquiera con unos mínimos conocimientos sabe que no va a servir de nada. Puede hacer más difícil encontrar el material, pero unos minutos con google y unos sabios consejos harán que para lo único que le sirva al gobierno esta medida sea para ser aún más impopular de lo que ya es.
Pero imaginemos por un momento que realmente la ley Sinde consiguiese su propósito, y que nos fuese imposible conseguir ver lo que queremos cuando queremos y de la forma que queremos. ¿Me hubiese comprado The Wire? Por supuesto que no. Una inversión así sólo se hace cuando tienes una completa certeza de que amas una serie, de que es de lo mejor que has visto, de que es algo que quieres que otros vean, o que piensas rememorar en el futuro. ¿Me gastaría esa pasta en un pack de Lost, o uno de House? Por supuesto que no. ¿Vería esas series en la televisión en abierto? Puede, pero eso implicaría estar a corriente de cambios de horario, cancelaciones silenciosas, maratones inhumanos...
¿Pagaría dinero por tener televisión de pago? Por supuesto que no. Pagar una cantidad al mes para disfrutar aproximadamente de un 1% de su contenido me parece ridículo. Además de que en la mayoría de ofertas existentes no encontraría lo que yo busco.
¿Qué haría entonces? Sentarme a leer un libro, ir al cine a ver exactamente las mismas películas que iba a ver antes de la Ley Sinde, comprarme la misma cantidad de música que me compraba antes de la Ley Sinde y esperar a que distribuidoras, productoras y demás gente de bien se espabilen y me ofrezcan sus productos a un precio justo, sin limitaciones absurdas y con un proceso de compra sencillo.

6.7.10

Cargos públicos y religión institucional


¿Puede un cargo público firmar como tal una carta dando la bienvenida al Papa en su visita a España? No conozco demasiado bien los vericuetos administrativos por los que un determinado cargo en una administración nacional o local llega a ocupar su sillón. Algunos, supongo, son electos, otros son elegidos a dedo y unos pocos por méritos. En cualquier caso, y teniendo en cuenta que en España tenemos la libertad para no ser católicos -o musulmanes, o lo que sea-, no entiendo que se permita que alguien use la coletilla de su cargo a la hora de firmar una carta dando la bienvenida al representante principal de una confesión religiosa. Porque cuando firma así hemos de entender que está firmando en nombre de todos aquellos a los que representa. Encontramos a presidentas de parlamentos autonómicos, a eurodiputados, etc. Cuando Mayor Oreja firma no como Mayor Oreja, persona, sino como Mayor Oreja, Eurodiputado, ¿quiere decir que representa a los españoles? ¿o a los españoles que votaron a su partido? Es algo vergonzoso y habitual, algo en lo que muchas veces no nos paramos a pensar. Algo muy grave.
Otro asunto preocupante es la abundancia de profesores, directores de departamento, etc. de distintas universidades del país. Y yo me pregunto: ¿quiero que la universidad que acoja a mis hijos se haya mojado en semejante disparate? Y si llevamos la pregunta al extremo: ¿puedo admitir que mi médico, el juez que juzgue un caso en el que me vea implicado, el policía que me pone una multa, el profesor de mi hijo, sean católicos y lo sean públicamente? ¿No podemos imaginar cientos de posibilidades en las que las creencias religiosas de esos profesionales interferirán con su labor por razones ideológicas? He conocido a muchas personas que pese a su gran inteligencia creen en el cuento para camelleros más famoso de la historia, pero la verdad, cuando veo cosas como esta se me ponen los pelos de punta.
Y, por supuesto, que vengan otra vez a decirme que religión y política están eficazmente separados. Por favor. Ese cuento para los que se crean lo de uno y trino. Que yo estoy que trino.