15.10.08

Heroes vs The Fly


Parece ser que los guionistas de Héroes se han dado cuenta de que el actor que interpreta a Mohinder Suresh (Sendhil Ramamurthy) recuerda bastante a un lozano Jeff Goldblum, tanto que la 3ª temporada han decidido otorgarle los "poderes" de Seth Brundle, protagonista de la excepcional película de David Cronenberg La Mosca. Fuerza portentosa, potencia sexual, capacidad para subirse por paredes y techos sin camiseta, transpiración incesante y pérdida paulatina de partes de su cuerpo ante un sucio espejo... la copia/homenaje llega hasta el escenario, un laboratorio creado a imagen y semejanza del de Seth. Pero la limitada calidad de la situación de Mohinder queda al descubierto con el objetivo del experimento. Mientras que el científico de Héroes trata de buscar una cura para los poderes nefastos que posee su novia, el de La Mosca pretende descubrir los secretos de la teletransportación, motivado por una aversión postmoderna al movimiento, al viaje necesario para cambiar de lugar. Brundle, se muestra excitado ante el error que interviene en su experimento, ya que se descubre en un nuevo estado (brundlemosca) regido por una lógica (existencial, científica y política) pasmosa.
No sabemos dónde irá a parar la historia de Mohinder, pero está claro que su monstruosidad sin sentido no le llega ni a una de las asquerosas patitas de su homenajeado.

3 comentarios:

Walter Kung Fu dijo...

Heroes me enganchó y me entusiasmó en la primera temporada. Lo poco que he visto de la segunda me aburrió mortalmente. La tercera, no creo siquiera que la vea.

¿Potencia sexual Comepiedras?

Rfa. dijo...

Igual que Walter, yo me quedé en la primera. Bueno, creo que ni siquiera la terminé. Hay un momento en las series en que ya he gozado tanto, que me agoto y pierdo el interés.
Me parece muy interesante eso que dices sobre la aversión postmoderna al desplazamiento físico. ¿Realmente ya no merece la pena montar en avión y hacer colas de espera en los aeropuertos?

Fliper dijo...

La cuestión del desplazamiento es complicada. Precisamente los aeropuertos también responden, en cierto modo, a esa aversión por el desplazamiento. Los aeropuertos son los no-lugares por excelencia, y las ciudades son cada vez más parecidas las unas a las otras, al menos en su régimen estándar de visitas. Puede que su idiosincrasia se limite ahora a la forma de gestionar su patrimonio cultural.
¿Quién necesita un avión cuando tiene una conexión a Internet?