19.1.11

Votaciones Culturamas

Aquí tenemos las votaciones de los redactores de Música de Culturamas:
En la segunda posición para disco del año ha habido un triple empate:
2.1. EVERYTHING IN BETWEEN. NO AGE
Sin sorpresas, el tercer álbum de No-Age, segundo con Sub-Pop, confirma la línea ascendente de su trayectoria. El dúo vuelve a mostrar con descaro sus raíces hardcore, y su sensibilidad shoegazer, descargando un abanico de posibilidades sonoras que se concentran tanto en sus canciones más estructuradas como en las repetitivas e instrumentales. No en vano vienen siendo grupo preferido de grupos preferidos. Trece temas impecables, con personalidad independiente, pero que todos consiguen la misma atención y segregación de endorfinas, un mérito que diferencia y enaltece. Un besazo a Brian Eno en “Life Prowler” y un aplauso a Wipers ergo Nirvana en “Shed and Transcend” (Nuria P. Molina)
2.2. LE NOISE. NEIL YOUNG
Tal vez, si lo analizas fríamente, el de Neil Young no es ni de lejos el mejor álbum del año. La portada me parece horrible, los arreglos brillan por su ausencia, algunas canciones pueden parecer incluso monótonas, no existe un single con una melodía medianamente pegadiza que te haga más llevadera su escucha, la voz es lo que es, la guitarra más que sonar parece que gruñe, las letras están lejos de ser las más inspiradas de su obra …Y sin embargo, y a pesar de todo lo dicho, nada de lo que se ha publicado en los últimos doce meses me ha generado un enganche tan grande como este disco. Hablo de una adicción física y emocional real, de esas que te empujan a escucharlo una y otra vez durante horas , un día tras otro, una semana y después otra más… y así casi hasta hoy.
Grabado en la mansión de Daniel Lanois (que se encarga de la producción) el proceso de trabajo era sencillo. Neil cantaba y tocaba la guitarra mientras que Lanois, desde el otro lado del cristal, añadía sus ruidos y manipulaciones varias. Unas cuantas tomas de cada canción y pasaban a la siguiente… Y poco más. El resultado un disco orgánico en el que su Old Black cobra todo el protagonismo con un sonido tan imponente que nos devuelve a principios de los 90 y al magistral Ragged glory.
Neil Young sigue viviendo en el filo, sin concesiones y sin dejar de sorprender. Prueba de ello es su última gira en la que un asombrado público se encontró que los conciertos publicitados por los promotores como íntimos se convirtieron en auténticos desparrames eléctricos. Su respuesta la plasmó en las camisetas del merchandaising: “Yo dije que iba a actuar solo… ellos anunciaron que era en acústico”. Y termino que tengo que dar por enésima vez la vuelta al LP… (Diego Puicercús)
2.3. AÑO SANTO. TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO
No llega a 30 minutos y sin embargo no le falta nada. El grupo logra condensar toda su fuerza para golpear fuerte. Desde “De la Monarquía a la Criptocracia” hasta “Año Santo” encontramos nueve canciones para vivir. Una experiencia vital que llena de oxigeno el panorama español. (Regino Ruiz)
Empate en el número uno:
1.1. YOU’RE NOT ALONE. MAVIS STAPLES
En el año en el que desgraciadamente despedimos a Solomon Burke, una de las grandes damas de la música negra nos regaló un disco de tono religioso que daba ganas de creer en Dios para darle las gracias. Una estrella como Jeff Tweedy sólo pudo ponerse a sus pies y regalarle “You are not alone”, una de esas canciones que valen como 1000 libros de autoayuda. (Nacho Peinado)
1.2. HIGH VIOLET. THE NATIONAL
Con la publicación de su quinto trabajo, High violet, la banda norteamericana, The National, se ha situado en el centro de todas las miradas y se ha convertido en el grupo más deseado por las salas de conciertos y festivales internacionales. Y es que High Violet no es un álbum más en la impecable trayectoria de los de Ohio, es el trabajo definitivo, un álbum de melodías espesas, emociones incontroladas y letras que son capaces de vapulear al alma más introvertida o de cierta tendencia a la insensibilidad. Emocionar es la palabra clave, en la emoción es donde radica la importancia de la música, donde todo empieza y acaba. La banda capitaneada por Matt Berninger, el hombre de voz oscura, ha elaborado el trabajo más libre, maduro y contundente hasta la fecha; desde el corte número uno, “Terrible Love” con su estribillo claustrofóbico, hasta la canción de cierre, “Vanderlyle Crybaby Geeks”, el álbum se presenta como indispensable para todos los amantes de la buena música (así de sencillo y complejo al mismo tiempo) y del trabajo bien hecho. (Cristina Consuegra)
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